sábado, 16 de noviembre de 2013

Bunaken & Manado - Sulawesi ------ First experience with scuba diving

Impresionante!!! Calificativo que valdría para expresar perfectamente lo vivido en esta nueva aventura!!
El mes de Noviembre comenzaba con un puente que teníamos de fin de semana más lunes y martes, y no quería desaprovechar la oportunidad para seguir descubriendo parte de Indonesia. En esta ocasión sería la isla de Sulawesi, al noreste de Java, concretamente Manado. Ciudad al norte de la isla con un enclave más que maravilloso para el submarinismo y considerado uno de los mejores del mundo.
La aventura se iniciaba el viernes tras salir del trabajo, junto con Puri, Alejandro, Alfredo, Fernando HDP, Jose y Fernando O. nos dirijimos al aeropuerto de Jakarta. Allí tendríamos nuestro vuelo con Batik Air a la 1:40 de la madrugada.  y tras una pequeña incertidumbre entre terminales llegamos a la T3 donde tocó esperar un poco pero que fue ameno gracias a unas cartas que echamos en la Terminal.
El vuelo consistió en unas 3, en el cual no descansé nada y fue algo extraño para mí porque yo normalmente no tengo problemas para echar un sueño donde me pille, pero esta vez no fue así.
Al llegar a Manado, ya había amanecido, preciosa mañana la que teníamos por delante y un trayeto de cerca de un hora hasta llegar a nuestro centro de buceo. No era nuestro hotel pero sí donde teníamos contratado el paquete para el buceo y comidas. Al ser muy temprano, no teníamos todavía acceso al hotel por lo que nos dejaron unas habitaciones para dormir alguna horita antes de iniciar las actividades.
Llegó las 9:30 y Ale y yo comenzamos el curso de submarinismo, donde el inicio fue teoría con el instructor, Richmon. Mientras tanto, el resto de amigos se fueron al hotel a dejar las mochilas, darse un baño en la piscina y comenzar sus inmersiones del día, además de hacer snorkel en la zona.
La mañana del sábado terminaría con la prima clase práctica donde pude comprobar las primeras sensaciones de estar bajo agua. Allí mismo hicimos el almuerzo y continuamos con más clases de teoría. Una vez concluido, hicimos la segunda práctica continuando con las habilidades que el instructor nos enseñaba y donde pusimos en práctica la teoría aprendida. Suerte que tuvimos porque desde el principio las inmersiones fueron en el mar y no en piscina como se suelen hacer, y donde ya empezamos a ver flora y fauna marina.
 El resto de la tarde se baso en una siesta (por cierto, necesitada y merecida); ya llegada la noche, nos fuimos a cenar fuera y como no podíamos dejar perder la ocasión nos fuimos a comer pescado. Que ganas teníamos todos, porque en Bandung no podemos disfrutar de pescado como se puede hacer aquí en la costa. No es que no haya pescado en Bandung, sino que se puede decir que no es recomendable porque las cadenas de fríos se pierden en su camino hasta su punto de venta y mejor evitar coger algo chungo por un pescado que no esté en buenas condiciones.
La noche la terminamos en una terraza con vistas al mar y tomando algo como cualquier buen sabado que uno pueda pensar.
El domingo tocaría examen teórico y continuaríamos con las inmersiones, ya con algo de más profundidad. Para esta vez, nos desplazamos en barco hacia dos puntos diferentes (City Extra y Batas Kota9, donde prácticaríamos y revisaríamos las habilidades aprendidas. Como comentaba, estuvimos hasta unos 12 metros de profundidad y donde conseguimos ver muchos más peces y plantas preciosas. Fue además curioso porque estuvimos en un aparcamiento de motos, donde estaba rodeado de numerosos peces.
La tarde/noche del domingo transcurrió tranquila donde hicimos cena en el centro de buceo, hubo juego de billar, paseo por la ciudad en coche, repitiendo en la terraza con copita y juego de cartas.
Fue el lunes cuando Ale y  yo nos uníriamos desde el principio con el resto del grupo para hacer juntos las inmersiones, y como no acompañado en todo momento por nuestro instructor.
Nos dirigimos a la isla de Bunaken, la cual está rodeada de arrecifes, muros de corales y espectulares zonas para el buceo. La primera de las inmersiones fue en Mandolin Point, un muro de más de cuarenta metros. Aquí fue cuando ya lo sentí, algo espectacular, me refiero a algo difícil de explicar y que hay que vivirlo para poder sentir como pareces que estás volando dentro del agua al tener la referencia del muro y donde puedes contemplar la secretos y maravillas de un mundo que existe bajo el mar.
Llegamos hasta unos 25 metros, el curso de Open Water que hicimos no permite más profundidad y se necesita más experiencia, algunos amigos que si la tenían llegaron hasta los 32 m; e incluso probaron la inmersión nocturna el primer día.
La siguiente inmersión y última fue en Fukui Point, enclave encontrado por los japoneses y al cual se le debe el nombre. En esta ocasión, continuamos viendo preciosidades marinas y donde sentimos la corriente a unos 18 metros de profundidad, en ambas inmersiones existía una visibilidad grandiosa y donde la temperatura del agua era perfecta.
Entre inmersiones tocaría esperar, pero donde aprovechamos para tomar el sol en la proa del barco y hacer un poco de snorkel.
Al llegar de nuevo a tierra, tocaba el almuerzo. Ya la tarde la teníamos libre y decidimos irnos a darnos un masaje para relajarnos un poco tras la dosis de nitrógeno experimentada.
A la vuelta tuvimos que volver en taxi porque nos dejó tirado el coche que teníamos pactado para estos días. Para cenar ya teníamos decidido el sitio, justo en la zona local y donde pudimos comer pescado fresco y bueno por tan solo 3 € por cabeza, fue sorprendente!! pero te das cuenta como cambia el ir a un sitio para turistas que a unos para locales, como pasa en cualquier parte del mundo.
Llegado el domingo, la mayoría no querían más agua, por lo que decidimos dar un paseo en coche para descubrir los alrededores de Manado. La primera intención fue ir a pasear por el volcán, pero el tiempo no nos dejó y nos limitamos a visitar lo más popular de la zona.
Hay que destacar que Manado es mayoritariamente cristiana, al contrario que Bandung,Jakarta, etc y que se notaba en muchos aspectos. Además, me recordaba en parte a Costa Rica por el verde intenso la rodea.
Tras el almuerzo tocaba iniciar la vuelta, nos dirigimos al aeropuerto porque el vuelo lo teníamos a media tarde. Eran las 10 de la noche cuando llegamos a JKT y tan solo fueron unas dos horas para que llegaramos a Bandung.
En resumen, una experiencia inolvidable rodeado de buenos amigos y de donde me traigo la licencia de submarinismo!!!
 Dejo algunas fotos de los momentos vividos así como un par de videos.






























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